lunes, 2 de enero de 2012

IMPORTANTE INVERNADA DE ÁLCIDOS EN EL ABRA: ALCAS Y ARAOS COMUNES


Podrá con ella?... a continuación.
En diciembre finalizamos la media docena de salidas para ver aves en el Abra bilbaína y que han sido organizadas por el Área de Turismo del Ayuntamiento de Santurtzi. Este ha sido el tercer año consecutivo que se vienen realizando estas interesantes salidas desde una embarcación, y en las que han participado más de sesenta personas. Gracias a esta interesante iniciativa muchos de los aventureros se han “enganchado” a esta, nuestra afición. A la observación de pájaros.

Acercar las aves a la gente con el máximo respeto es nuestra filosofía y nuestra seña de identidad. De esta forma podemos disfrutar de las aves con todo su explendor y realizar un curso de identificación en directo. Las aves utilizan los distintos ecosistemas que hay en el estuario y ría del Nervión en función de sus necesidades alimentícias... tanto por parte de las aves buceadoras como de las que invernan en sus orillas.

El Pakea de Unai Basurko
Este año ha diferencia del anterior hemos tenido un otoño inusual por el tiempo. El frío y los temporales han llegado tarde, y eso ha hecho que algunas de las aves que el año pasado fueron muy abundantes en nuestras aguas, este se han dejado desear. Este ha sido el caso por ejemplo con las Gaviotas de Delaware o las enanas... que han brillado por su ausencia. En el caso de los colimbos estos han llegado muy tarde, a finales de diciembre.
Colimbo grande (Gavia inmer)
Sin embargo ha sido muy bueno en álcidos. Los pasos por los cabos ya auguraban una posible buena entrada de ellos. Buenos números estaban viendo desde los Cabos desde Matxitxako en Bizkaia (Jon Hidalgo), Ajo en Cantabria (Jesús Menéndez) e incluso desde La Estaca en Galicia (Ricardo Hevia & Toñete Sandoval).
Un alca Posándose con la "delicadeza" que le caracteriza.
Así este año hemos tenido en todo el estuario del Abra más de 150 Alcas (Alca torda) y casi una docena de Araos (Uria aalge) que nos han permitido conseguir un buen plantel de fotografías. Dependiendo del estado de la marea recorríamos primero la ría o salíamos al Abra exterior. En ambos casos a primera hora de la mañana la actividad pesquera de estos álcidos nos aconsejaban dejarlos tranquilos hasta que se saciasen de pequeños peces. De forma que luego se mostraban mucho más calmados y confiados... lo que permitía observarlos a placer.
Después de pescar se juntaban en pequeños grupos para atusarse el plumaje
Estos grupitos los formaban tanto jóvenes como adultos
En el Abra exterior nos encontramos con los somormujos lavancos (Podiceps cristatus) nadando cerca de la orilla de la Playa de Ereaga, he incluso algunos grupitos de anátidas como Ánades frisos (Anas strepera) he incluso patos cucharas (Anas clypeata) que parecían esperar a que los pasos de las montañas estuvieran despejados para seguir con su marcha.
Cerca de las rompientes los Cormoranes moñudos (Pharacrocorax aristotelis) capturaban pequeños peces de roca y sólo cuando cambiaban de zona de “campeo” nos permitían verlos de cerca. Así los adultos ya empezaban a mostrar un incipiente plumaje nupcial con el moño ligeramente visible.
También nos pasó de cerca algunos jóvenes... en concreto un ejemplar anillado este año en Cabo Billano por Jon Hidalgo gracias a que portaba una anilla de PVC verde con el código 98.
Ha sido precisamente fuera del Abra donde se encontraban los araos comunes. Un par de días el viento ligeramente del Oeste nos permitió ver de lejos algunos grupos de Alcatraces (Morus bassanus), así como Pardelas baleares (Puffinus mauretanicus) pescando. En estas aguas las Gaviotas cabecinegras (Larus melanocephalus) son paradógicamente una de las más abundantes.
Araos comunes
Alcatraces
Pardela Balear
Gaviotas cabecinegras adultas
También nos sorprendió por aquí el Ansar común (Anser anser) que ha pasado una temporada entre nosotros.
Ya en el Abra interior y remontando la ría... las alcas compartían el espacio con los aficionados al deporte. Así desde traineras a kayacks han compartido este espacio de forma respetuosa.
Sólo el entrenador de Kaiku mostraba ser irrespetuoso con las aves residentes en la ría al empeñarse en pasar muy cerca de los diques donde descansaban los cormoranes y las garzas con el único fin de molestaras levantándolas de sus posaderos. Un personaje que ha demostrado ser igual de irrespetuoso con los aficionados de Kaiku al privar a la trainera del único tripulante de Sestao. Aupa Zurinaga.
En la ría también nos encontrábamos con los inquietos Zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis) donde resaltaba ese ojo rojo intenso.
Posadas en boyas, muelles, o en pequeñas embarcaciones estaban las gaviotas y los charranes patinegros (Sterna sandvicensis) los únicos invernantes en estas aguas.
Gaviota cabecinegra de primer invierno
Gaviotas reidoras (Larus ridibundus)

Gaviones (Larus marinus)

Gaviota sombría (Larus fuscus)
Remontando estas aguas y frente a Portugalete sorprendimos a un Cormorán grande (Pharacrocorax carbo) intentando comer una gran anguila. Anguila que no paraba de retorcerse y que utilizaba la baba que desprendía su cuerpo como arma disuasoria... pero el cormorán lo tenía muy claro... es comida.

Así que tras capturarla de nuevo, se la coloca en posición y no sin mucha dificultad lo intenta.
Pero la anguila consigue mantener el estremo de la cola fuera del pico y en un afán de supervivencia consigue salir fuera y vuelta a empezar.
A la décima por lo menos, la tiene de nuevo bien asida y lo vuelve a intentar...
Queda un pequeño atisbo de anguila asomando fuera y casi vuelve a conseguir salir... pero un último impulso y consigue introducirla de momento en el interior de su cuello. Que muestra unas buenas curvas en el mismo.
Aún le quedará intentar pasarla al estómago para levantar el vuelo con mucha dificultad y con el pico al viento.
Al final el cormorán llega a su posadero habitual y extiende sus alas al sol para sercarlas y de paso hacer la digestión.

Aquí comparte espacio con más cormoranes de distintas edades, con las Garzas reales (Ardea cinerea), las garcetas comunes (Egretta garzetta), las garcillas bueyeras (Bulbucus ibis)
y gaviotas patiamarillas (Larus michahellis). Algunas de ellas compitiendo en tamaño con los cormoranes grandes.
Patiamarilla de primer invierno
De segundo invierno
Cuarto invierno guipuzkoana con anilla roja.
Adulta
Por las orillas del Nervión sorprendimos a los muy abundantes vuelvepiedras (Arenaria interpres)...
así como Andarrios chicos (Actitis hypoleucos)...
a un solitario Zarapito trinador (Numenius phaeopus)...
a los Correlimos comunes (Calidris alpina), a Chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula), incluso un Chorlito gris (Pluvialis squatarola).
También posados en la orilla a la espera de pequeños pececillos descubríamos a los coloridos martines pescadores (Alcedo atthis)...

en Sestao un grupito de machos y hembras de ánades reales (Anas platyrhynchos),

he incluso al Ansar común que hemos estado viendo durante tres semanas por el Abra... entre otras muchas aves.
Así que sólo me resta decir otra vez más a todos los que habéis compartido con nosotros esta experiencia... señores estooooy muuuuy orgulloso de todos ustedes.
Un saludete
Gorka Ocio.

jueves, 10 de noviembre de 2011

DISFRUTANDO CON LA SEGUNDA BALLENA MÁS GRANDE, EL RORCUAL COMÚN. Sin embargo una plaga silenciosa amenaza a nuestros grandes cetáceos. Ponle freno.


El pasado 9 de noviembre acudía una vez más a una playa de Cantabria una ballena para morir en sus arenas. En esta ocasión ha ocurrido en Santoña. Un ejemplar jóven de cerca de diez metros de longitud llegó agónica a la orilla para morir minutos después.
Por qué llegó hasta allí. Según las fotografías que Máximo Sánchez cuelga en su blog http://elbichu.blogspot.com/2011/11/69-anos-despues.html, la ballena, un Rorcual común (Balaenoptera physalus) aparece extremadamente delgada. A falta de los datos de una posible autopsia parece tratarse del mayor cáncer que hoy en día amenaza a las criaturas marinas. El plástico.
Y es que la mar está infestada de basura. No hay más que navegar un poco por alta mar para comprobar como está todo. Basura de todo tipo. Redes, cabos, botellas, cajas, gomas ó plásticos. Sobre todo muchos plásticos. Plásticos que llegan a tardar más de 150 años en degradarse. Bolsas que se encuentran a merced de las corrientes recorriendo cientos de millas.
Pequeñas medusas junto a más basura en alta mar
Las ballenas se alimentan o bien de bancos de pequeños peces o bien de bálamos de krill. Estos últimos son pequeños camarones que “flotan” en la mar muchas veces a merced de estas mismas corrientes junto a medusas y otros invertebrados. Y son precisamente estas corrientes las que en una maléfica lotería hacen coincidir a estos bálamos con los plásticos. Plásticos traslúcidos y transparentes que asemejan a medusas...
Krill
Medusas a la deriva
Medusa junto a un plástico traslucido
Así que cuando las ballenas se alimentan de este krill, por desgracia y en muchas ocasiones también engullen a modo de “tropezones”, plásticos.
Rorcuales comunes comiendo
Estos en muchas ocasiones obstruyen el tracto digestivo, provocando inapetencia. La ballena deja de tener hambre e inconscientemente deja de comer. Al final y mientras se va debilitando poco a poco queda a merced del ataque de numerosos parásitos y cae irremediablemente enferma... a la espera de su fatal desenlace. La muerte.
Este verano he tenido la gran suerte de disfrutar con muchos avistamientos de ballenas. No hay nada más excitante que ver de cerca el lomo de una gran ballena. El Rorcual común nos ha mostrado en numerosas ocasiones todo su esplendor a escasos metros de nuestro barco. Es muy difícil de explicar con palabras el sentimiento que nos inunda. La piel se pone de gallina, el corazón se acelera y se dispara la adrenalina.
Quien ha tenido la oportunidad de verlas sabe muy bien de lo que hablo, entre ellos las personas que nos han acompañado desde verballenas.com en busca de estos seres maravillosos y que están teniendo la amabilidad de compartir con nosotros algunas de sus fotografías.

Así que me vaís a permitir que intente acercaros este sentimiento con unas pinceladas marinas. Las ballenas de la especie Rorcual común , como la que ha aparecido en Santoña, nadando frente a Santurtzi este verano.
Entre todos podemos protegerlas. Está en nuestras manos el poder seguir disfrutando de ellas.
Rorcual común pasando por debajo del barco
Las Pardelas capirotadas (Puffinus gravis) siguen a las ballenas
Sólo me resta agradecer a Asier Aldalur, Manu Océn, Ainara Orrantia, Oscar Carazo y Mikel Monje la cesión de algunas de las instantáneas para completar esta entrada
Un saludete
Gorka Ocio